Recibir observaciones en la tesis puede desanimar bastante. Muchos estudiantes sienten que todo su trabajo está mal o que tendrán que empezar desde cero. Pero en la práctica, no siempre es así.
En Catedráticos vemos este caso con frecuencia: el estudiante recibe observaciones del asesor o del jurado, revisa el documento y no sabe por dónde empezar. Algunas observaciones son de forma, otras son de fondo, y otras solo necesitan una mejor explicación o sustento académico.
Por eso, antes de corregir, lo más importante es entender qué te están pidiendo realmente. No se trata de cambiar por cambiar, sino de ordenar las observaciones, priorizarlas y responderlas con criterio.
Primero, no corrijas todo al azar
Uno de los errores más comunes es abrir el documento y empezar a cambiar frases, mover párrafos o modificar capítulos sin una ruta clara. Eso puede generar más confusión, sobre todo si la observación afecta partes importantes como el problema de investigación, los objetivos, la hipótesis o la metodología.
Antes de tocar el documento, lee todas las observaciones con calma. Aunque parezca algo simple, este paso ayuda bastante. A veces una observación del capítulo I está relacionada con otra del capítulo III o IV. Por ejemplo, si el jurado señala que el objetivo general no está bien formulado, posiblemente también debas revisar las variables, la matriz de consistencia y las conclusiones.
Una buena práctica es copiar todas las observaciones en una hoja aparte y revisarlas una por una. Así puedes ver el panorama completo antes de empezar a corregir.
Clasifica las observaciones por tipo
No todas las observaciones tienen el mismo peso. Algunas son rápidas de corregir, como errores de formato, tildes, numeración o citas. Otras requieren más análisis, especialmente cuando afectan la coherencia de la investigación.
Puedes clasificar tus observaciones en estos grupos:
Observaciones de metodología: están relacionadas con el problema de investigación, objetivos, hipótesis, variables, población, muestra, diseño, técnica o instrumento.
Observaciones de redacción: tienen que ver con claridad, coherencia, estilo académico, repetición de ideas o párrafos poco entendibles.
Observaciones de formato: incluyen normas APA, Vancouver, ISO, márgenes, interlineado, numeración, tablas, figuras, citas y referencias.
Observaciones de análisis: aparecen cuando los resultados no están bien explicados, las tablas no se interpretan correctamente o el análisis estadístico no responde a los objetivos.
Observaciones de sustento: se dan cuando falta justificar una decisión metodológica, agregar autores, explicar por qué se usó cierto instrumento o defender mejor una idea.
Esta clasificación te ayuda a evitar una corrección desordenada. Además, te permite saber qué observaciones son más urgentes y cuáles puedes resolver después.
Diferencia entre observaciones de fondo y de forma
Este punto es clave. Muchas veces el estudiante se concentra en corregir la forma, porque es lo más visible: citas, referencias, redacción, índice o formato. Pero si el problema principal está en el fondo, el documento puede volver a ser observado.
Las observaciones de forma suelen ser ajustes externos del documento. Por ejemplo:
- corregir normas APA;
- mejorar ortografía;
- ordenar tablas;
- actualizar el índice;
- revisar citas y referencias;
- ajustar márgenes o numeración.
En cambio, las observaciones de fondo afectan la estructura académica de la tesis. Por ejemplo:
- el problema no está bien planteado;
- los objetivos no responden al problema;
- la hipótesis no guarda relación con las variables;
- la metodología no corresponde al tipo de estudio;
- los resultados no responden a los objetivos;
- las conclusiones no se desprenden del análisis.
En Catedráticos recomendamos empezar por las observaciones de fondo. Si corriges primero la forma y luego cambias el contenido principal, es probable que tengas que volver a revisar todo el formato otra vez.
Ejemplo práctico de cómo responder una observación
Supongamos que tu asesor te deja esta observación:
“Revisar el objetivo general, no guarda relación directa con el problema de investigación.”
Una respuesta desordenada sería cambiar el objetivo general sin revisar nada más. El problema es que ese objetivo se conecta con otras partes del trabajo.
Una forma más ordenada de trabajar sería:
Primero, revisar el problema general. Luego, comparar si el objetivo general responde directamente a ese problema. Después, revisar los objetivos específicos, la matriz de consistencia y las conclusiones. Finalmente, ajustar la redacción para que todo tenga coherencia.
También puedes llevar una tabla de control como esta:
| Observación | Tipo | Acción realizada | Estado |
|---|---|---|---|
| Revisar objetivo general | Metodología | Se reformuló el objetivo según el problema principal | Corregido |
| Ajustar matriz de consistencia | Metodología | Se actualizó la relación entre problema, objetivo y variable | Corregido |
| Revisar conclusiones | Análisis | Se alinearon las conclusiones con los objetivos específicos | Pendiente |
Este tipo de control te permite demostrar que no solo corregiste el texto, sino que entendiste la observación.
Errores frecuentes al levantar observaciones
Cuando un estudiante está preocupado o tiene poco tiempo, suele cometer errores que pueden complicar más el proceso. Estos son algunos de los más comunes:
Corregir sin entender la observación.
No basta con cambiar palabras. Primero debes identificar qué quiere decir exactamente el asesor o jurado.
Responder de forma emocional.
A veces el estudiante siente que la observación es injusta, pero lo mejor es mantener una respuesta académica y objetiva.
Cambiar una parte y olvidar las demás.
Si modificas un objetivo, probablemente debas revisar también la matriz, la metodología, los resultados y las conclusiones.
Dejar todo para el final.
Levantar observaciones toma tiempo. Algunas pueden resolverse rápido, pero otras requieren revisar fuentes, rehacer tablas o mejorar el análisis.
No guardar evidencia de los cambios.
Es recomendable usar control de cambios o una tabla de levantamiento de observaciones. Esto ayuda mucho cuando tienes que explicar qué corregiste.
Pensar que todas las observaciones son iguales.
No es lo mismo corregir una cita que replantear el diseño metodológico. Por eso es importante priorizar.
Cuándo conviene pedir asesoría
No siempre necesitas apoyo externo. Si las observaciones son simples y entiendes lo que debes corregir, puedes avanzar por tu cuenta. Pero hay casos en los que sí conviene pedir orientación académica.
Por ejemplo, si te observan varias veces lo mismo, si no entiendes los comentarios del jurado, si tu asesor te pide reformular partes importantes, o si tienes poco tiempo para presentar la versión corregida.
También conviene buscar apoyo cuando las observaciones están relacionadas con metodología, SPSS, interpretación de resultados, Turnitin, normas APA o coherencia entre capítulos. Estas partes suelen requerir más cuidado porque están conectadas con toda la estructura de la tesis.
En estos casos, una asesoría no debería limitarse a “arreglar el documento”, sino ayudarte a entender qué se está corrigiendo y por qué. Esa diferencia es importante, porque te permite defender mejor tu trabajo cuando llegue el momento de sustentar.
Conclusión
Tener observaciones en la tesis no significa que tu trabajo esté perdido. En la mayoría de casos, las observaciones son parte del proceso académico y sirven para mejorar la calidad del documento.
Lo importante es no corregir al azar. Primero debes leer con calma, clasificar las observaciones, identificar cuáles son de fondo y cuáles son de forma, y trabajar cada punto con orden.
Si tienes observaciones y no sabes por dónde empezar, lo mejor es hacer un diagnóstico de tu caso. Así puedes saber qué partes requieren una corrección rápida y qué partes necesitan una revisión más profunda.
¿Tienes observaciones y necesitas orientación?
En Catedráticos Consultores podemos revisar tu caso y orientarte según tu universidad, carrera y etapa de tesis.
Cuéntanos qué observaciones tienes y te ayudamos a identificar el camino más adecuado para avanzar con mayor claridad.